Cinco cosas prácticas que nunca olvidaré de mi carrera

¿Acabas de empezar con la universidad? ¿Qué cosas crees que vas a aprender te va a servir en la vida tras la universidad? El equipo de Hablando de Ciencia te quiere dar su opinión sobre algunas de las cosas que no hemos olvidado tras nuestro paso por nuestras carreras. Empecemos.

BIOLOGÍA

No son pocos los que entramos en Biología con los conceptos un poco difusos y pensando que solo veríamos “bichitos” y “plantitas”. Sin embargo la biología es mucho más y estas son algunas de las cosas que más utilidad han tenido después en mi vida cotidiana.

  • Los conceptos de TODO o NINGUNO son aplicables casi nunca. Y cuando se utilizan, casi siempre se hace de forma incorrecta. Por suerte o por desgracia la biología no es una ciencia exacta, ni debe serlo. Pero las matemáticas, la física y la química son nuestras mejores amigas y nos ayudan a enderezar nuestro descarriado camino.

  • Ni todas las enfermedades se contagian, ni todas todas las caracteríticas se heredan, ni todas las capacidades se mejoran. Somos una mezcla compleja de genes y ambiente, y resulta casi imposible delimitar donde comienza la influencia de uno y acaba la de otro.

  • Con unos pocos conocimientos biológicos se puede desmontar hasta la terapia pseudocientífica mejor montada y el pensamiento magufo más arraigado. Sin embargo lo difícil es sacar de su error a una persona convencida del efecto de todo lo anterior.

  • No todo lo natural es bueno (No coma usted cicuta –Conium maculatum-) ni todo lo artificial es malo (Un producto químico de síntesis tiene las mismas características físico-químicas que uno natural de igual fórmula y estructura).

 QUÍMICA

No todo lo que reluce es Au.

  • Cuando acabé la carrera de Química me di cuenta de que en realidad mucho de lo que te habían enseñado se había quedado en el olvido, pero algo perduraba: una nueva forma de pensar, una base científica que me permitiría de ahí en adelante saber abordar los problemas de otra forma. Aprender a buscar información científica e interpretarla fue la lección más valiosa.

  • Que no hace falta conocer de memoria todas las propiedades de todos los elementos y compuestos, sino que a partir de una base de conocimiento general se pueden predecir sus características físicas y químicas, sin haber visto siquiera nunca la sustancia en cuestión.

  • Que la publicidad nos engaña con conceptos pseudocientíficos. Todavía recuerdo al profesor de 1º de carrera que prometió una Matrícula de Honor a aquel que le dijera la fórmula del “bioalcohol” que salía en un anuncio de la época.

  • Que la teoría que nos explica por qué no podemos predecir el tiempo a largo plazo explica también la forma de los panales de miel de las abejas.

  • Y uno de mis favoritos: el fascinante arte de obtener monocristales de gran tamaño y pureza. Si no has visto la vida a través de un monocristal de 5 cm de largo, no sabes lo que te pierdes.

FÍSICA

Cuando uno entra a físicas prácticamente solo piensa con resolver ecuaciones para la gravitación, calcular el estado de partículas cuánticas y demás cosas de película. Y uno lo termina haciendo. Pero lo más importante que uno desarrolla en esta carrera son dos cualidades que son generales y no están directamente relacionados con los conocimientos de física en concreto:

  • Uno desarrolla unas herramientas o métodos mentales para descomponer y analizar problemas hasta sus más ínfimos detalles, de manera que se puede aplicar a cualquier disciplina del conocimiento y a cualquier problema de la vida diaria. Es más difícil que te engañen con argumentos o razonamientos lógicos.

  • Al enfrentarte a trabajos, exámenes y asignaturas realmente difíciles, en principio ininteligibles, descubres que en realidad se pueden sacar adelante. Con mucho trabajo quizás, pero es cuestión de esfuerzo. Esa capacidad de esfuerzo y la confianza que dar el saber que has conseguido superar obstáculos aparentemente insalvables, hace que te enfrentes a los retos de otra manera, más confiado.

  • Los números no son tan importantes como saber que esta pasando. Un valor se puede calcular y recalcular tantas veces haga falta con un ordenador. Pero si no sabes que esta pasando, no sabes que se supone que tiene que ocurrir, no vale de nada porque te valdrá lo mismo un resultado de 15 que uno de 3603.

 INFORMÁTICA

Jorge Firma

Más importante que conocer un lenguaje de programación es saber programar. En una carrera como la de Informática, donde los conocimientos van quedándose anquilosados en poco tiempo, debes quedarte con conceptos que perduren por encima de los adelantos tecnológicos, como estos cinco:

  • Divide y vencerás. Lo primero que aprendes es la programación modular, en la que divides el problema en varios problemas menores que se pueden resolver (y lo más importante, depurar de errores), de manera más cómoda. Hoy día esto puede parecer muy evidente, pero cuando entré en la facultad arrasaba el novedoso “Modula-2”, lenguaje de programación cuyo leitmotiv era la programación por módulos.

  • No todos los problemas tienen solución; además, esta no tiene por qué ser única, y a veces nos será imposible en tiempo determinar cuál es la mejor. Por eso en gran cantidad de problemas buscamos solo un resultado que nos valga de entre varios posibles. El ejemplo más claro es el de las jugadas de ajedrez. Yo sufro cada año el de tener que generar horarios para profesores.

  • El banquero nunca pierde. Cuando tenemos recursos muy valiosos que dar a distintos usuarios o programas, como los espacios de memoria,  tenemos que cuidar que no se den de cualquier forma, porque puede provocar desde el bloqueo de la máquina hasta datos “fantasmas” por una mala actualización. Edsger Dijkstra ideó un método rácano y desconfiado para entregar recursos y evitar estos problemas. El nombre, desde luego, fue acertado.

  • Contar en base diez es aburrido. Como las máquinas trabajan en binario (solo ceros y unos), aprendes a contar y realizar operaciones en esta base. Estos números tienen propiedades muy curiosas, como la capacidad de traducirse directamente a otros lenguajes más cómodos, como el hexadecimal, que debe tener 16 caracteres: 0, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, A, B, C, D, E, F. Así, el 1C es el 28 en decimal y el 11100 en binario. Vale, puede parecer un poco friki, pero tiene muchas otras utilidades además de para hacer trampas con los juegos de ordenador.

  • Tú debes ser el mayor crítico de tu trabajo. Esta máxima, que puede aplicarse en cualquier disciplina, la aprendí haciendo mi proyecto fin de carrera, gracias a la valía de mi director de proyecto. Me pregunto por qué nadie me lo había explicado antes.

 TELECOMUNICACIONES

He aquí mis 5 cosas prácticas que he aprendido tras mi paso por la universidad, este post es para todos los compañeros de Ingeniería de Telecomunicaciones y sus cuatro técnicas: sonido e imagen, telemática, electrónica de telecomunicaciones y sistemas de telecomunicación (la mía).

  • Saber programar no es conocer un lenguaje de programación, es saber programar y eso se puede hacer con lápiz y papel.

  • Hacer una estimación inicial antes de comenzar un cálculo tedioso te ayudará una vez que obtengas el resultado final. Si este resultado se aleja de tu estimación, revisa tus cuentas, y si estas son correctas, revisa tu método de estimación. Un 10% de error no está nada mal.

  • Si algo funciona, no lo toques. Y si lo tocas, estáte seguro que puedes volver a la situación inicial sin muchos problemas.

  • Revisa siempre si el voltaje y el amperaje es el correcto cuando conectes cualquier dispositivo.

  • Si tienes mala cobertura, dirígete hacia alguna calle o plaza principal. Debido a que hay más gente en estas zonas, las compañías telefónicas disponen de las antenas cerca de estos puntos para maximizar la cantidad de usuarios a los que poder dar servicio.

  • Si configuras una red, revisa si has configurado bien la máscara y el gateway.

 FILOSOFÍA

Como muchos sabemos, la filosofía es mucho más importante de lo que la gente suele pensar.

  • Gracias a las clases de lógica y argumentación que tuve en la carrera, pude apreciar con mayor profundidad la habitual fragilidad de los argumentos que usamos. Al ver el esqueleto conceptual de un argumento y sus aplicaciones, es posible adoptar una mayor flexibilidad a la hora de valorarlos, de emplearlos para convencer a los demás con eficacia o de detectar falacias.

  • Como la filosofía reflexiona tanto sobre el llamado mundo de las ciencias y el de las humanidades, como un todo, aprendí que algunas dicotomías son más o menos arbitrarias y que hay que huir de falsos conflictos como de la peste. El tiempo es valioso y hay que usarlo seriamente con lo que es serio.

  • Por su contenido interdisciplinar, la filosofía me ha permitido entender mejor la ciencia natural, el arte, la historia y muchas otras disciplinas. Las herramientas de la filosofía me dotaron de mecanismos para comprender, al menos a nivel teórico, la caja negra del conocimiento humano, cómo aparece y cómo evoluciona. Esto tiene una ventaja práctica: a la hora de opinar sobre temas no técnicos tienes unos fundamentos clave porque conoces el pensamiento occidental de los últimos 2500 años. Por supuesto, hay que evitar la todología gratuita de tertuliano a toda costa.

  • No hay problemas simples.

  • Que el mundo es una cosa muy rara. Parece una tontería, pero en lo práctico cambia la actitud ante ciertas cuestiones y problemas. Lo cotidiano y anodino pasa a ser objeto de asombro digno de reflexión, por muy humilde que parezca. Aunque, desde luego, tampoco es recomendable el asombro constante porque, como le pasó a Tales de Mileto, podríamos acabar cayéndonos en un pozo.

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