Más “parecido” a mamá que a papá

Paula Ruiz Hueso

mitocondriaEn el proceso de fecundación se produce la unión entre un óvulo y un espermatozoide, el más rápido en llegar de entre los 60-300 millones que son expulsados. En general tendemos a pensar que en este proceso cada padre aporta el 50% de la información genética pero esto no es del todo correcto porque cuando lo decimos solo estamos hablando del genoma (contenido en el núcleo de la célula). Hoy día sabemos que éste no es el único ADN que se va a heredar porque hay otro compartimento dentro de la célula que contiene información genética y este es la mitocondria.

La mitocondria funciona como motor de la célula porque se encarga de generar energía utilizable por ella y además es tan compleja que contiene su propio ADN. Pero no penséis que es comparable al ADN genómico, el de la mitocondria es mucho más pequeño, sólo contiene unas decenas de genes frente a los miles que están contenidos en el genoma y con una estructura mucho más sencilla.

¿Qué pasa en la fecundación? El espermatozoide es una célula con una estructura bastante distinta a la habitual: tiene en la cabeza toda la información genética y sus mitocondrias se concentran en la región del cuello para aportar el máximo de energía a la cola y así nadar rápidamente hasta el óvulo. Una vez consigue llegar e introducirse solamente transferirá toda la información genética contenida en la cabeza, el resto (incluidas mitocondrias) o no lo atraviesa o, si lo hace, es eliminado. Por tanto tras la fecundación solamente serán heredadas las mitocondrias del óvulo. Así que ya sabes, en tus células tienes una pequeña porción extra de tu madre.

Sin embargo esto en ocasiones es un problema. Se han descrito enfermedades mitocondriales como la neuropatía óptica hereditaria de Leber en la que la persona pierde la visión abruptamente hasta llegar a una atrofia ocular debido a mutaciones en unos genes mitocondriales. Dado que se trata de alteraciones graves, para evitar su trasnmisión lo mejor es el uso de métodos de fecundación in vitro que son realmente sencillos. Como objetivo es tener un hijo biológico sano, se recurre a las mitocondrias de otra mujer. ¿Cómo? Utilizan el óvulo de una donante, quitan su núcleo (con su ADN genómico) quedando solo el “recipiente” e introducen el núcleo de un óvulo de la madre. De esta manera su futuro hijo/a sabremos que tendrá mitocondrias “sanas”, las de la donante. Posteriormente se fecunda con el espermatozoide como en una fecundación in vitro normal y se transfiere al útero.

Aunque ahora este conocimiento sea ya obvio para los que estudian en campos afines, queda mucho por descubrir sobre el ADN. Si te gustaría aprender más sobre lo que sí conocemos y además quieres intentar ver tu propio ADN, ven a aprender más al taller “Llévate tu ADN a casa” en el evento de Desgranando Ciencia los días 15, 16 y 17 de abril de 2016.

Talleres

  • ¡Llévate tu ADN a casa! (Niños y adultos)
  • Jugando con Frío (Niños y adultos)
  • Un Pequeño Mundo: Misterios de la Naturaleza (Niños y adultos)
  • Mendelius: Aprende las Leyes de Mendel Jugando (Niños)
  • Jugando Con Luz-Taller de Fluorescencia (Niños y adultos)
  • Jabón Casero (Adultos)
  • Química de Andar por Casa (Niños y adultos)
  • Cata Científica de Aceite (Adultos)
  • Taller del año de la luz del IAA (Adultos)
  • Experimentos Vector (Adultos)
  • Taller de Medicina (Adultos)
  • Taller Ciencia de Andar por Casa (Niños y adultos)
  • De Picos, Ecosistemas y Adaptación al Medio Ambiente (Niños)
  • Papá, mamá, ¡quiero ser paleontólogo! (Niños)

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