Objetos Messier y Cometas: Encuentros «afortunados»

Emilio-Castro-Firma

En esta entrada nos vamos a trasladar en el tiempo a mediados del siglo XVIII. Una época en la que los astrónomos esperaban animosamente el regreso del cometa de 1682. Un retorno que Edmund Halley, su descubridor, había previsto para el año 1758. Uno de esos astrónomos era nuestro protagonista. Charles estaba contratado como ayudante de observación en el Observatorio de Marina, emplazado en la torre del parisino Hotel de Cluny. Si las predicciones se cumplían quedaría demostrado que los temidos cometas eran cuerpos celestes como otros cualesquiera y se confirmaría de paso, definitivamente, la ley de Gravitación Universal de Newton. Se comprende pues que la principal actividad de entonces entre los astrónomos fuese buscar y descubrir cometas.

Abril de 2013: El cometa Panstarrs pasa casi por delante de la galaxia de Andrómeda.

Abril de 2013: El cometa Panstarrs pasa casi por delante de la galaxia de Andrómeda.

Charles Messier era un observador asiduo del cielo. Así las cosas consiguió su recompensa: En agosto de 1758 descubrió su primer cometa. Pero muy pronto y tras calcular su trayectoria, demostró que nada tenía que ver con el ansiado Halley. Pero siguió perseverando en su búsqueda de cometas. Sin embargo, en la madrugada del 28 de agosto, ocurrió algo inesperado: Messier descubrió otro, de bien desarrollada cabellera, entre Tauro y Géminis. Pero, cuando en noches sucesivas tomo la posición del nuevo “cometa”, observó con asombro que no se movía. Al cabo de una semana de estudio del nuevo objeto concluyó que se trataba de una nebulosa. Y se volvió a concentrar exclusivamente en la observación y búsqueda de cometas. El chasco quedó por entonces medio olvidado. Sin embargo, resultaría decisivo en la vida de Charles y en la historia de la Astronomía.

En enero de 1759, Charles encontró por fin el cometa. La noticia del Halley venía a confirmar una nueva y más científica visión de la Astronomía y levantó la veda a una furiosa caza de cometas por todas partes. Momento que le coincidió a nuestro protagonista con un ascenso profesional a astrónomo principal, tras la jubilación de su jefe, de la torre del Hotel de Cluny.

Febrero de 1997: El cometa Hale-Bopp pasó por delante de la Nebulosa Dumbbell.

Febrero de 1997: El cometa Hale-Bopp pasó por delante de la Nebulosa Dumbbell.

En septiembre de 1760, cuando observaba la zona de la constelación de Acuario por donde había pasado el Halley, encontró otro cometa. Éste de cabellera perfectamente redonda y que, en noches sucesivas, demostró seguir el mismo comportamiento que el observado dos años antes en Tauro: No se movía. Otra maldita nebulosa, pensaría nuestro protagonista al darse cuenta.

 

 «Los ancianos y los cometas han sido venerados por la misma razón: sus barbas largas y sus pretensiones de predecir acontecimientos»

                Jonathan Swift, “Thoughts on various Subjects”

Por fin, en 1764, descubrió un hermoso cometa, luego famoso, que le llenó de orgullo. Pero a pesar de este importante descubrimiento, los chascos continuarían en las noches de observación que le sucederían. El 3 de mayo encontró otra cabellera redondeada en Coma Berenices. Era muy parecida a la de Acuario. Sospechó rápidamente que no se trataba de un cometa, sino de otra nebulosa, y acertó. Fue entonces cuando decidió hacer un catálogo de objetos nebulosos para evitar futuras confusiones: No sólo para uso propio, sino para que otros colegas no perdieran el tiempo observando noche tras noche objetos fijos, es decir, objetos inútiles.

Mayo de 2006: Encuentro del cometa Schwassmann-Wachmann con la nebulosa Anular de Lira.

Mayo de 2006: Encuentro del cometa Schwassmann-Wachmann con la nebulosa Anular de Lira.

Nuestro protagonista hizo el primer catálogo de cielo profundo de toda la historia de la Astronomía y abrió un campo de exploración en que otros profundizarían mucho más y con mejores instrumentos. Pero él fue el pionero. Y Messier supo elegir tan bien en sus búsquedas que nos legó el catálogo de los 110 objetos celestes más espectaculares. Un objeto Messier es siempre un objeto digno de verse, garantizado. De ahí precisamente su fama.

Para muchos aficionados a la astronomía, entre los que me incluyo, se trata de la especialidad más interesante: La manera de visitar los lugares más remotos. Nos compramos los telescopios para ver el universo. La observación del cielo profundo no tiene parangón en cuanto a la variedad de imágenes y de procesos astronómicos que brinda.

Mayo de 2004: Encuentro entre el cometa NEAT y el cúmulo abierto de la Colmena.

Mayo de 2004: Encuentro entre el cometa NEAT y el cúmulo abierto del Pesebre.

El aspecto de cometas y nebulosas gaseosas o cúmulos de estrellas distantes se asemeja. De hecho se usan las mismas técnicas de observación: se precisan de pocos aumentos y una adaptación óptima a la oscuridad. La mayoría de los cometas con brillos entre magnitudes cuarta y décima parecen galaxias tenues o cúmulos globulares.

Y a cuento de qué viene contaros esta historia tan añeja os preguntaréis vosotros. El tema es que, en abril, twitter me sorprendió con una imagen astronómica espectacular que no podía dejar de compartir con vosotros. La imagen la tomó Rogelio Bernal y su protagonista era el cometa Panstarrs pasando casi por delante de la galaxia de Andrómeda. Casualmente, cometa y galaxia parecen tener el mismo tamaño, aunque físicamente el cometa con su cola es casi 70 mil millones de veces más pequeñajo que la galaxia.

Estoy seguro que una escena como esta hubiese sido gratificante para el protagonista de nuestro relato. Para mí fue impactante. Espero que para vosotros también.

Enero 2005: El cometa Machholz parece extender su cola de iones por entre las Pléyades.

Enero de 2005: El cometa Machholz parece extender su cola de iones por entre las Pléyades.

Así las cosas me puse a buscar fotos de cometas que hayan pasado cerca de objetos Messier. Y, para mi sorpresa, aún he encontrado unos pocos, sin hacer una búsqueda muy exhaustiva. Os animo a mandar el link a fotos de otros que conozcáis si leéis esta entrada. Cada uno colecciona sus cosas. A mi estas estampas astronómicas me parecen preciosas como para coleccionarlas y compartirlas con vosotros.

Los cometas brillantes, como el Hale-Bopp de 1997, llegan sin anunciarse, emergen de la noche y se desplazan lentamente por los cielos durante varias semanas mágicas. Durante su viaje hacía el interior del Sistema Solar, los cometas pasan por delante de varios objetos difusos notables.  El 11 de febrero de 1997 lo fotografiaron Y. Bourassa y D. Beauchamp superpuesto casi por encima de la pintoresca nebulosa Dumbbell (el objeto número 27 del catálogo de nuestro protagonista,  designado abreviadamente como M27).

Espectacular también es la imagen de Stefan Seip y Steffen Bruckner, tomada el 8 de mayo de 2006, del encuentro del cometa Schwassmann-Wachmann con la nebulosa Anular de la Lira (M57). La foto no es del cometa entero. Para entonces, se había fracturado. La foto se corresponde al fragmento C del cometa, que se encuentra a sólo medio minuto luz del telescopio desde el que se hizo la foto en Stuttgart (Alemania) mientras la nebulosa del Anillo está a 2000 años luz de distancia. Otro fragmento de este mismo cometa (el B) pasó al lado del cúmulo globular de Hércules, M13. Con lo cerquita que parecen en la foto y uno está 15 mil millones de veces más cerca que el otro.

Agosto 2011: El cometa Garradd en el mismo campo de visión que el cúmulo globular M15.

Agosto de 2011: El cometa Garradd en el mismo campo de visión que el cúmulo globular M15.

En el mismo campo de visión también han capturado indiscretamente las cámaras de Gregg Ruppel  al cometa Garradd y al cúmulo globular M15. Ahora se sabe que esta nebulosa, catalogada por Messier, contiene más de cien mil estrellas y se encuentra a unos 35 mil años luz de distancia. En comparación, el cometa descubierto desde Australia por el astrónomo G.J. Garradd estaba cuando se tomó la foto a una decena de minutos luz.

El relato es idéntico. Las imágenes quedan grabadas en las pupilas de los observadores. Los protagonistas siempre los mismos. Las dos pasiones de nuestro protagonista: los cometas y los no-cometas o nebulosas, que hoy sabemos incluyen cúmulos de estrellas, nebulosas planetarias y galaxias. Un par de manchas borrosas muy parecidas observadas a simple vista. Miles de prismáticos y telescopios apuntando al cielo cuando un brillante cometa pasa delante de un espectacular cúmulo de estrellas, como las Pléyades o el Pesebre. Las cámaras registran el testigo del evento y destacan las marcadas diferencias de ambos tipos de “nebulosas”: El cometa muestra muchos detalles de su cola mientras que el cúmulo muestra muchas estrellas. Impresiona.

Emilio Castro

Bibliografía

[1] Jose L. Comellas. Catálogo Messier. Equipo Sirius, Madrid (1995).

[2] Michael A. Covington. Objetos celestes para telescopios modernos. Colección “Astronomía práctica para principiantes”. Akal, Madrid (2006).

Fuentes de las imágenes

Abril de 2013: http://www.deepskycolors.com/archive/2013/04/02/m31-and-Panstarrs-C2011-L4.html.

Febrero de 1997: http://observatorio.info/1997/02/el-cometa-hale-bopp-y-la-nebulosa-dumbbell/.

Mayo de 2006: http://mizar.blogalia.com/historias/39791.

Mayo de 2004: http://observatorio.info/2004/06/el-cometa-neat-y-el-cumulo-de-la-colmena/.

Enero de 2005: http://elsofista.blogspot.com.es/2009/02/el-cometa-lulin-pierde-la-cola.html.

Agosto de 2011: http://observatorio.info/2011/08/cometa-garradd-y-messier-15/.

9 Comentarios
  • Scruz
    Publicado el 16:53h, 27 mayo Responder

    Podéis ayudar a la difusión de la noticia votando aquí:
    http://www.meneame.net/story/encuentros-afortunados-cometas-objetos-messier

  • Cabezón
    Publicado el 20:39h, 27 mayo Responder

    Menos mal que en los tiempos de Messier se podían ver las estrellas en el cielo de París.

    • Emilio Castro Otero
      Publicado el 10:08h, 29 mayo Responder

      Yo diría que los estragos de la contaminación lumínica en las ciudades son mucho más recientes….
      Sin ir muy lejos, yo cuando empecé en esto de la astronomía amateur recuerdo poder observar cúmulos abiertos como M41 en Cáncer o nebulosas como M42 en Orión desde la ventana de mi habitación en casa de mis padres (con mi telescopio newtoniano de 114 mm de diámetro) en pleno centro de Pontevedra.
      De esto hace 20 años. Corría 1993… Ahora es imposible tal cosa…
      En Santiago tenemos otro ejemplo de esto mismo mucho más cercano… El Observatorio Ramón María Aller en el campus de la Universidad de Santiago. Todas las estrellas dobles (entre otras cosas jeje) que observó este astrónomo gallego desde él y lo poco que se puede ver hoy en día… Y eso que tienen un interruptor para apagar las luces de las calles aledañas y todo… Pero está a 5 minutos del centro de Santiago…
      En fin… Entra nostalgia… ¡Que tiempos aquellos!
      Nosotros ahora nos tenemos que ir a 20 km de Pontevedra, al Observatorio Astronómico de Cotobade para tener un cielo medianamente decente para poder observar algo. Y eso que Pontevedra es una ciudad pequeña en lo que a contaminación lumínica se refiere…
      ¡Gracias por el comentario!

      • Cabezón
        Publicado el 10:24h, 30 mayo Responder

        En la isla de La Palma han tenido que obligar a todos los ayuntamientos a evitar la contaminación lumínica para poder permitirse el Observatorio del Roque de Los Muchachos. En Tenerife, el Observatorio de Izaña ha de dedicarse, sobre todo, a la observación solar porque la contaminación lumínica no le permite hacer observaciones de calidad por la noche… ¡y eso que tenemos uno de los mejores cielos del mundo!

  • Bitacoras.com
    Publicado el 23:29h, 27 mayo Responder

    Información Bitacoras.com…
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  • Emilio Castro Otero
    Publicado el 00:43h, 21 julio Responder

    Coincidencias que pasan…
    Hoy estrenaba en un curso de introducción a la astronomía de la UNED que impartimos en Cotobade mi charla sobre los objetos messier y los cometas que elaboré a partir de esta entrada en el blog…
    Y ha querido la casualidad que la página web de imágenes astronómicas diarias, de donde obtuve varias de las fotos con que ilustro mi artículo, haya publicado hoy mismo una nueva foto para la colección: se trata del cometa Lemmon pasando cerca del cúmulo abierto M52 y la nebulosa de la burbuja en la constelación de Casiopea… No dejéis de verla… ¡Es realmente bonita!
    http://observatorio.info/2013/07/el-cometa-lemmon-y-el-cielo-profundo/
    La charla ha gustado… Así que seguiré coleccionando «encuentros afortunados»…

  • Atlas de Astronomia
    Publicado el 14:50h, 26 mayo Responder

    Una bonita imagen!

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